miércoles, 31 de marzo de 2010

A mis horas...



Entrenando a mis horas habituales. Con la luna llena por testigo.
Pero entrenando.





domingo, 28 de marzo de 2010

He recibido noticias de Jan en C. Universitaria

Pues sí, he recibido noticias de Jan a través de SMS sobre su último logro en el Medio Maratón de la Ciudad Universitaria.

Ha conseguido un tiempo de 1:44:55. Exactamente 5’ el kilómetro. Poco puedo comentar sobre esto. Soberbio como siempre. ¡Enhorabuena, Jan! ¿Qué puedo decirte? ¡¡ENHORABUENA, CAMPEÓN!!

¡Se va a poner el Mister poco contento cuando se entere!

¡Ave Jan!

Atando cabos


En apenas una hora estaré haciendo mi rodaje de hoy Domingo. Un rodaje consistente en un progresivo de dos horas. En él tendré oportunidad de probar algunos de los productos que ya compré ayer en Decathlon. Para cuando termine, los amigos que hoy tienen Medios Maratones por algunos sitios, no habrán hecho más que empezar a calentar. Salgo de trabajar a las 6:30 de la mañana. Mi objetivo será de nuevo Arturo Soria con alguna variante para completar esas dos horas. Calculo que en ese tiempo debería poder hacer sobradamente Arturo Soria de ida y vuelta, más todo García Noblejas también de ida y vuelta. Veremos lo que dan de si las dos horas.

Ayer compré un nuevo cinturón portabotellas para recorridos largos. Creo que es el mismo que ha comprado el amigo Jan. El que tenía antes que este lo he terminado desechando por no pasar con nota las pruebas hechas con él. El cierre era de velcro y terminaba resbalando por la cadera una y mil veces. Muy incomodo. Este nuevo cinturón tiene cierre de “click” y es aparentemente otra cosa.

Son fechas para ir probando cosas que el día M hará falta tener bien atadas. Queda poco y esperar más para esto puede costar caro. Hay que ir probando los geles, las sales, el cinturón… Hay que ir probando a comer algún sólido para que el cuerpo se vaya habituando a ello, cosa que de momento no llevo bien. Vi unas barritas energéticas con sabor a plátano, me llamaron la atención y decidí hacerme con ellas.

Lo de beber sobre la marcha ya está controlado, y los geles, he decidido probar con otros sabores pero creo que me voy a decantar por el de sabor a naranja, que es el que más me ha gustado. El que descarto de momento es el de sabor a cítrico. No me va mucho, aunque haré una nueva prueba con él. Hoy Domingo probaré el de sabor a miel. He comprado las sales Hydra Energy de Aptonia recomendadas por Miguel, también de sabor a naranja.

Por otro lado, no he mencionado que también hasta pasado Mapoma, hasta Mayo, mi dentista me ha concedido la carta de libertad. Libertad vigilada, pero libertad al fin y al cabo. Esto me da una tranquilidad extra de cara al último mes de entrenamiento.

En cuanto al trabajo ya tengo atada también una semana de vacaciones que comprende del 23 al 30 de Abril. Esto con la idea de tomarme unos días de descanso pasado Mapoma y relajarme lo que pueda los días previos.

En definitiva, esta habrá sido una semana de atar cabos. Una semana 12 que conseguiré terminar entera a diferencia de la 11 que se me quedó atascada por culpa del dichoso flato. Atragantada más bien. Pero por suerte el flato no ha vuelto a aparecer. Esperemos que siga así.

El capítulo calzado también lo he ventilado esta semana. Para la que viene, queda el tema de la inscripción. Probablemente la haga en Bikila y aproveche para darme algún capricho.

Mucha suerte desde aquí a cuantos participáis hoy Domingo en las carreras que os toquen. Jan, pórtate bien con esa Universitaria y deja el pabellón bien alto.

viernes, 26 de marzo de 2010

A Mapoma con mis nuevas Mizuno



Bueno, con el título de la entrada ya está todo dicho. Ayer me compré las que serán portadoras de mis zancadas en Mapoma 2010. Lugar de la compra: una nave de NKL que hay en un polígono de Villaverde. Calle Ciudad de Frías 16. Me lo recomendó mi fisio Juan Vicente hace tiempo. Con descuento del 25%. Flamantes y completamente iguales a las que hasta ahora he tenido, estas Rider 12 son las que portarán mis pasos en Mapoma 2010.

He decidido seguir el consejo del especialista que, después de mirar mi tipo de pisada, sabiendo que siendo neutras y que me han ido lo bien que me han ido, según él lo mejor es no cambiar.

Las he estrenado esta mañana. Ayer llovía y no era plan mancharlas tan pronto. ¡Son todas tan bonitas cuando son nuevas! Y en el momento de probármelas ayer, me di cuenta de lo mucho que han perdido las que desde Julio me han traído hasta aquí. Con mil kilómetros más que pasados no es extraño.

Algunos recomiendan cambiar a los ochocientos, otros a los mil, otros dicen que depende del peso del sujeto. Y yo, que no las he cambiado hasta que no he tenido otro momento para hacerlo. Al igual que las anteriores, comodísimas.

Ayer hice una hora (65’) de rodaje sin novedad ni complicaciones. Esta mañana debería de haber hecho otros 65’. No ha habido tiempo para ello. No el suficiente. Entraba a las 7 y había que contar con el margen para la ducha. Entonces he pensado que podría recurrir a un plan B consistente en hacer media horilla progresiva. Y no me ha salido mal del todo. 4,66 K en 27:03.
Los tiempos, 66:11 – 6:05 – 5:54 – 5:41 y los 600 metros restantes, a ritmo de 5:18. No podía completarlos, porque ya era mucho ajustar el tiempo estando en la misma puerta del trabajo. El pulso, 154-171. He esprintado un poco para hacer el último tramo.

Se me ha quedado muy buen cuerpo. Esta tarde-noche, haré los 65’ minutos de hoy. Esto, digamos que ha sido como un extra, un desahogo.

miércoles, 24 de marzo de 2010

La pista me despista == Entrada completa ==


Aborrezco la pista

No llevo en ella ni mucho menos el control que pueda llevar en la calle.

Ejercicio de ayer. 20' + 3x3000 + 15'. (A 165px')

Breve apunte:
1ª tanda: 16:15" (prom: 5:25)
2ª tanda: 18:25" (prom: 6:08)
3ª tanda: 19:14". (prom:6:25)

Puede ser que bien en cumplir con el objetivo que era rodar a 165px', pero no en la ejecución. Esto ya es costumbre en mí, pero sobre todo en pista.

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Sí, aborrezco la pista para entrenar. Lo siento pero no puedo decirlo de otra forma. Es así. Ojo, no aborrezco las series, pero las prefiero en plena calle, al aire libre y con la inclinación que sea. La pista sin embargo me resulta espantosamente aburrida y agobiante.

Llevaba tiempo queriendo decir esto y por fin, después de la sesión de ayer, (20’ + 3x3000 + 15’), puedo hacerlo. Ya no aguantaba más las ganas. Repito: aborrezco la pista.

Nunca me ha gustado. Para lo único que me gusta es para pisarla cuando entras en Meta al final de alguna carrera. Sólo para eso. Es entonces cuando la pista cobra para mí el brillo que puede tener y que no le veo fuera de eso.

Los hechos: Como de costumbre, el ejercicio y más tratándose de hacerlo en pista, me salió horrible. Cumplí con lo establecido que era rodar a 165px’. Y tal vez hasta me pasé teniendo en cuenta que lo hice por la calle 7 y sin apenas luz para ver el ritmo que llevaba en la pantalla del crono. Iba por sensaciones. Pude cumplir con ello pero no con la ejecución. Cuando empiezo – series, se entiende -, sobre todo en pista, nunca sé qué ritmo es el suficientemente lento como para que las repeticiones posteriores terminen siendo escalonadamente correctas. No tengo problema en coger un ritmo y mantenerlo. El ejercicio de ayer fue de auténtico sufrimiento. Más de una vez pude haber tirado la toalla. Confieso que llegué a pensarlo. “Pero me toca sufrir…” – me dije – “hoy toca sufrir y toca comprobar hasta qué límite soy capaz de llegar sufriendo”. Y sufrí, pero conscientemente. Creo que valientemente.

Resultado: Como se puede comprobar en los tiempos de las tandas, “correctamente” escalonadas de menos a más en vez de al revés. (¿O de más a menos? Nunca terminaré de tener clara esta frase o fórmula…)

Según la explicación del Mister, este ejercicio no debería de ser un grupo de de repeticiones escalonadamente progresivas, sino de una lucha contra el cansancio acumulado según lo vas haciendo. Seguramente de no haber hecho la primera tanda en 16 minutos y pico, las tres repeticiones habrían estado más igualadas. Pero esto es suposición, y como pasa con muchas suposiciones, es historia no escrita.

Motivos del aborrecimiento a la pista: Son muchos. Uno de ellos se basa en una simple regla de conversión. Es como la conversión de euros a pesetas. Dices: “30 céntimos”. Vale, no parece nada. ¡Pero no! ¡Que 30 céntimos son 50 pesetas! ¡50 pesetas! ¿A que ya no parece tan poca cosa?

Pues para mí la pista es lo mismo. Que tengas que dar dos vueltas y media para hacer un mísero kilómetro ya tiene narices. Y puede pasar. Pero es que saber que cuando lo terminas tienes que dar cinco más para hacer otros dos mil metros, eso ya no tiene nombre.

Aquí la diferencia entre hacerlo y no hacerlo, entre tirar la toalla y no tirarla, está en que yo lo hago. Y yo lo hago nada más que porque yo soy yo, y porque yo lo valgo. Y de ahí no me voy a bajar hasta que todo esto termine.

Hacía tiempo que no sufría como ayer. Ya era hora de volver a saber, a recordar dónde estoy y el lugar que ocupo en este largo viaje hacia Mapoma. Conviene refrescar esto de vez en cuando. Y el efecto que produce es siempre el mismo, eso sí. Una vez has terminado el ejercicio, vuelves a sentirte por otro efecto, el de las endorfinas en ebullición, el rey del mundo. Aunque sea de hojalata, pero te sientes el rey.

En las series de 2000, que fueron 4, no sentí lo que sentí en las de ayer. Miguel, como lo siguiente sea hacer series de cuatro o cinco mil… tengo serias dudas de si las haré en la pista o no. Lo digo en serio. El tipo de corredor de fondo que soy yo, prefiere hacer seis kilómetros en línea, al aire libre, antes que hacer tres en pista. Si es por dos, como si es por tres. De verdad que lo prefiero.

Dicho de otra forma: Me dices que haga Arturo Soria tres veces y la hago. Pero si me dices que haga cinco o seis kilómetros en pista, desde ya te digo que nuestra hermandad corre serio peligro. En serio te lo digo. No dejaría de hablar con Merce, con tu hijo y hasta con tu perra, pero contigo, sólo hablaría a través del Tibu.

Ahora en serio del todo, lo de ayer fue mucho. Terminé el ejercicio en 1:45:11 para totalizar 15,38 kilómetros. Poca recompensa para tanto esfuerzo invertido. No siendo una tirada larga, un rodaje largo, puede ser la sesión de entrenamiento más larga que he hecho hasta la fecha. Fui el último en abandonar las pistas. Se había retirado todo el mundo y allí estaba yo solo contra la pista corriendo con media hora por delante para terminar. Las pistas las cierran a las 10 de la noche y salí pidiendo disculpas. Se rieron. Ya me conocen y no me dicen nada.

Pero bueno, ahí queda eso. Ejercicio hecho. En compensación a no haber hecho prácticamente nada la semana anterior, creo que bien ha valido la pena. Pero sólo por eso, porque yo lo valgo.

Observaciones sobre la gráfica: El parón que hay al terminar el calentamiento, es porque me encontré con un amigo. Hablamos unos minutos y luego volví a calentar unos minutos extras antes de hacer el grueso de la sesión.

Y una pregunta: ¿A cuánto equivalen dos vueltas y media a la pista por la calle 7? No sé cómo calcularlo, pero eso es lo que yo hago para cada kilómetro. Sé que serán unos cuantos metros más pero no sé cuantos. Creo que Miguel me dijo que cada vuelta por la calle 8 son unos 450 metros. Si alguien me lo dijera lo agradecería. Es mera curiosidad.

PD: Ha sido curioso ver algunos de vuestros comentarios antes de añadir el resto de lo que quería explicar. Esos comentarios en favor de los beneficios de la pista. Admito que no la he probado lo suficiente. Tal vez sea eso.



martes, 23 de marzo de 2010

Semana 11. ¿Semana perdida?




Bueno… todo bien. Ni rastro del maldito flato. Se quedó en Madrid. Un tanteo muy, muy suave de una hora por la noche el Viernes, me sirvió para comprobar que todavía, tres días después, quedaba algún resto de dolor en la zona, no sé si decir pectoral o ventral, pero da igual. Bajo las costillas seguía sintiendo algo.
Noté lo suficiente como para no apretar el paso. Suave, a ritmo de recuperación, pero hice una hora sin mayor problema. El último cuarto de hora sí apreté un poquito pero sin problemas.

El Sábado, hice un tanteo de media hora empezando suave y apretando a partes iguales. Cuarto de hora más o menos flojito y cuarto de hora un poco más fuerte al ver que no había síntomas. Más de 5 K en 30 min, a una media de 5:53. Después de descansar dos minutos hice 16 min. más para casi 3 K a casi el mismo ritmo pero con terreno algo más exigente, a una media de 5:55. La alarma seguía sin encenderse.

El Domingo para no abusar de la suerte, 6,4 K a una media de 6:04 en 38:46. Todo esto con pulsos buenísimos en todo momento. Buenísimos para mí, se entiende. Corriendo al borde de la carretera que cruza el pueblo, no hacía más que recordar los videos de Chema Martínez haciendo lo mismo pero mejor, claro. Qué corredor me sentía en esos momentos, viendo que todo estaba en orden como antes de la tontería de la noche del Martes. Apretaba y no sentía ningún síntoma extraño. El paisaje pasando y todo quedando atrás. Las piernas muy alegres y sin ganas de bajar ritmos que por momentos eran de entre y 5:30, 5:00 / K, e incluso de menos. Y ver que puedo hacer esto de vez en cuando con más facilidad, me ilusiona.

En estos cortos trotes, averigüé un par de datos más en esa búsqueda por investigarme, por conocerme un poco más. A 5:50, mi pulso apenas roza las 150 px’. A 4:50, las 160 px’. Y puedo mantenerlo durante un tiempo considerablemente mayor y sin problemas, que hace unos meses. Otra mejora más para la buchaca. Tengo memorizados esos ritmos y sé sin mirar el reloj cómo puedo ir en cada momento.

Por el contrario, soy consciente de que se me ha descalabrado la carga de trabajo prevista para la semana pasada. Sobre todo la del fin de semana. El Domingo debería de haber hecho 120 min. De rodaje. Después de la prueba de la mañana, pensaba que a última hora de la tarde habría tiempo para ella, pero al final no lo hubo. Se fue al garete. Eso, más las de calidad, el 8x1000 del Miércoles que me resultó de todo punto imposible, y el 8x400 que debería haber hecho el Sábado, quedaron sin hacer. A la espera de lo que me mande el Mister, creo que alguna de ellas podría recuperarla esta semana a pesar de que toca semana de bajada de carga, no sé…

Para hoy está previsto un 3x3000 que creo que podré hacer, ya sin problemas.

Esto en lo deportivo, que en lo familiar, el fin de semana estuvo genial. Respirando… haciendo flexiones de todo tipo como puede verse en algunas de las fotos, así como diversos “ejercicios” de limpieza y mantenimiento de jardines. Eso, para que mis mis cuñados vean que a parte de quemar leña en la chimenea, y pasarlo realmente bien, también curramos de lo lindo. Todos, hasta la peque puso su granito de arena.








domingo, 21 de marzo de 2010

Una gran frase


“Los milagros pueden ocurrir todos los días, en cada hora y en cada minuto de tu vida. En este momento, las semillas de un destino perfecto están latentes en tu interior”

No, aún no he regresado. Si todo funciona como debe, esta entrada se publicará automáticamente hoy Domingo a primera hora. Maravillas de la tecnología.

Os saludo con esta frase que he tomado del Blog de Che Gurisa, Ana Gallardo, una aventurera argentina admirable.

Pronto nos veremos. Espero que estéis todos enteros.

jueves, 18 de marzo de 2010

¿Y tú cómo duermes la noche previa a un Maratón?



Las respuestas a esta pregunta que dejo aquí y ahora, no podré verlas hasta el próximo Lunes. Esto se debe a que desde mañana hasta el Domingo por la noche, mi familia y yo nos escaparemos de la ciudad para pasar unos días en el campo. Falta hace.

La pregunta es sencilla y va dirigida a todos los que hayan vivido la experiencia para que nos la cuenten aquí en vivo y en directo. Haría hincapié en particular en la noche previa al primer Maratón, pero todos valen. Así que Miguel, Rafa, Quique, Saturnino, Javier H.G.… sólo por nombrar a unos pocos, por favor id afilando los lápices, que seguro que tenéis que ir contándonos muchas cosas.

Estos son los deberes que os pongo para este largo fin de semana. Insisto en que vale todo. Anécdotas, consejos, cosas curiosas que os hayan pasado en alguna de esas noches previas a un Maratón. Y por favor el que no la haya dormido que no lo oculte, que seguro que habrá más de uno que no la haya dormido. Tiene que ser fácil no poder pegar el ojo esa noche, no me digáis que no.

Amigos, me despido hasta el Lunes. Tal vez esta noche eche un último vistazo, pero no quiero dejar de aprovechar el momento para agradecer el seguimiento que muchos de vosotros hacéis de mis pasos y de este pequeño blog de un aprendiz de esto del correr. Vosotros sois los maestros.

Quisiera devolver tantas visitas como recibo – y continuamente aparece alguna cara nueva, cosa que es de agradecer -, pero se me hace casi imposible la mayoría de las veces. Aprecio por igual todos vuestros comentarios, del primero al último. Eso creo que está de más decirlo.

Nos vemos pronto. Miguel, no te preocupes que me llevo las zapatillas y un buen lote de camisetas para sudarlas bien sudadas. Yo también haré mis deberes. Lo que espero es dejar al dichoso flato encerrado en el congelador antes de irme.

¡Venga con esas respuestas! ¡Las queremos ya!

Besos y abrazos para todos y felicidades para los Pepitos y Pepitas runeras-os que pueblan estos Blogs.

PD: Lo siento, no tenía otra imagen más gráfica para esta pregunta, jejejeje…

miércoles, 17 de marzo de 2010

40 días y 39 noches

40 días y 39 noches…

Es lo que queda para Mapoma 2010. Ahora algo menos, porque esto mismo quería haberlo escrito ayer.
¡Cómo va el contador! Va a un ritmo vertiginoso. Ya no son 300 días, ni 200, ni 100… Ni siquiera 50. No, 39. Pocos más de los que tiene un mes normal.

Y si nos empeñamos en reducirlo, eso son apenas unas horas. ¿O no?
Ahora es cuando vienen las dudas, los nervios, los “y si…” Poco a poco irán aflorando cosas que hasta ahora no habíamos visto. Cosas en las que no habíamos reparado.

Es ahora cuando nos vienen ciertas obsesiones. Ciertos miedos que antes no teníamos. Hablo naturalmente de los que estamos por estrenarnos en esta distancia. Y sé que incluso los veteranos, por muchos maratones que hayan corrido. Pero estoy seguro de una cosa, ningún maratón es como el primero. Ni siquiera ese en el que consigues bajar tu marca personal. El primero, es especial. Tiene que ser inolvidable.

Hasta ahora no he estado nervioso ni inquieto, pero el otro día corriendo por Arturo Soria, en alguno de mis mejores tramos, se me puso la carne de gallina imaginándome en Mapoma a ese mismo tren o con esa misma entereza. Ojo, no digo que vaya a ir a Mapoma a volar. Yo no puedo volar 42 kilómetros. Puedo volar como mucho durante los 21 de una media, pero nunca durante 42. Al menos de momento.

¡Y esto no es poco! Comparado con lo que tenía en mis piernas hace casi once meses, el balance no puede ser más positivo. Y ojo también a lo que yo llamo volar. Eso a mi nivel es ir durante tramos más o menos largos a 5:30 – 5:40. Esto hasta hace menos de un mes no lo había descubierto. Me cuesta menos llevar ritmos sostenidos a esa velocidad sin que el pulso se desboque exageradamente. Esto para mí ya es suficiente para permitirme ciertos lujos. Creo que más o menos ya sé regular mis fuerzas y administrarlas. Lo que espero es demostrarlo a la hora de la verdad, y que precisamente ese día se combine todo de forma que sea el día bueno.

Y en esto incluyo al maldito flato, que me tiene a mal traer. Me está maltratando mucho. Cuando consigo dejarlo en casa al salir a entrenar soy feliz, pero cuando aparece como un Miura rabioso como me pasó anoche, entonces me amarga el entreno. Tuve que irme para casa sin hacer los deberes. Imposible. Ni al trote más cochinero me dejaba en paz. Primera vez que abandono un entrenamiento. Y esta máñana, la segunda. Me ha amargado más aún. Si supiera que esto tiene remedio... No quiero obsesionarme con ello porque sé que eso es como llamar a la puerta y decirle que entre.

Quiero ir a Mapoma a vivirlo, a empaparme de él. Sé que la Media de Madrid, en buena medida contribuirá a ello. También se me pone la carne de gallina imaginándome, "viéndome" en la línea de salida en Colon el 25 de Abril.

39 días… Increíble.

lunes, 15 de marzo de 2010

Sensaciones. Que no pare la música.

Antes que nada, agradecer ese racimo de buenos deseos hacia la salud de mi madre por parte vuestra. Todo va saliendo bien. Poco a poco, pasito a pasito, todo va tranquilizándose. Muchas gracias a todos.

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Sólo un breve apunte para gritar, sí gritar, que la semana 10 ha terminado con un 10 y para decir que los deberes de hoy ya están hechos. Era fácil, tocaba media horilla de recuperación a pulso controlado de 140px’ máximo. Me ha salido a una media de 138px’ habiendo cubierto más distancia que el Lunes pasado a este mismo pulso. Esto me da un optimismo que no puedo describir. Sé que parecerá una tontería, pero así me sientan a mí estas cosas. En esta media hora y a este pulso he cubierto 4,38 Klm. Hace unas semanas apenas cubría 3,60 Klm.


Esto me indica una mejora en el rendimiento que viene de no estar pendiente de las pulsaciones que me marque el crono. Voy trotando, me apetece apretar un poco y me doy cuenta de que el pulso apenas asciende. Lo aprovecho y sigo. El pulso apenas se altera. Dejo de mirar durante unos minutos. Sigo avanzando. Vuelvo a mirar y veo que sigue igual y que yo sigo llevando un paso sostenido y nada lento. Me resulta curioso y gratificante y continuo...


Esta media hora la he hecho a las 7:05 de la mañana antes de entrar en casa de vuelta del trabajo. He aparcado y he ido al parque nuevo. Es una delicia trotar por allí. Yo solo… viendo clarear el día…


Lo de ayer, de lo que más tarde pondré detalles, me cuesta calificarlo. ¡Qué carretón me salió! Zona de Arturo Soria de nuevo. Salía de trabajar a las 6:30 de la mañana. Me quedé en el trabajo para desayunar y prepararme los ropajes. Me tuve que abrigar bien. Hacía un frío considerable. Ya con más luz, a las 7:22 de la mañana, me puse en marcha desde mi trabajo empezando por subir por la calle Albasanz, un buen tonificador para demostrarte lo despierto que andas. Albasanz arriba y sin anestesia. Jan sabe de lo que hablo. Nada más terminarla enfilé por García Noblejas hacia Arturo Soria. Me pregunté si me cruzaría con Jan comprando el periódico. No fue así. Todo Arturo Soria para mí. No habían hecho más que empezar 110’ de rodaje progresivo que me darían para algo más de 18 Klm en ocasiones con unos ritmos endiablados para mí hasta el momento. Ritmos en la parte final de entre 5:30 y 5:45, habiendo hecho ritmos en la parte intermedia entre 5:27 y 4:53 disfrutando, viendo que no se me rompía nada y que no se me descomponía el semblante. Viendo que podía llevar ese ritmo sostenido con una comodidad a la que uno no está acostumbrado.


Definitivamente descubrirme en la Tragamillas me sentó más que bien. No hago otra cosa que pensar en ello cuando me calzo las zapatillas.


¡Qué maravilloso es sentirse así corriendo! Enfilando con descaro las cuestas viendo que las aguanto. Apenas deteniéndome al terminarlas para continuar mientras recupero en el llano y trabajando el excéntrico en las bajadas. Todo ello a ritmo de crucero, constante, uniforme, cuando antes cada una de estas fases era siempre a un ritmo marcadamente distinto y que hacía que el resultado global fuera de escándalo.


¡En fin, una sensación al final al ver lo que había hecho…! Una sensación de poder que no puedo explicar, pero creo que se me entiende.


Y lo mejor no es eso, sino que con las endorfinas revueltas, veo que el cuerpo me responde bien una vez hecho el ejercicio. Pero no queda ahí la cosa sino que al día siguiente, las piernas están intactas. Apenas dan muestras de fatiga que me recuerde lo que hice el día anterior. Eso me da más sensación de poder.


Bueno, menos mal que esto sólo era un apunte. Perdón por el tostón. Es cosa de las endorfinas que aún andan revueltas.


Sólo añadir que cada vez me gusta más Arturo Soria para correr. Es un magnífico test para probarte. Lo recomiendo. Esa cuesta al final del todo en la que podrías tirarte en paracaídas y que luego habrás de subir sin arrugarte para volver. Esa es la parte que más me gusta.


Empieza la semana 11. Quedan 41 días para Mapoma 2010. Esto continúa. Que no pare la música.

domingo, 14 de marzo de 2010

La Tragamillas - La crónica - (...y final con sospecha)

Miguel. El Mister.
Mi paciente entrenador.

Con no muchas ganas, concluyo la crónica de la Tragamillas. Tenía pensado hacerlo de otra forma y no sé lo que me saldrá. Mi pensamiento está en otra parte, en una habitación de hospital, ya lo sabéis... Intento concentrarme en esto pero continuamente se me va…
Sé que la concluyo a destiempo, pero no ha habido tiempo para hacerlo a tiempo. Valga la redundancia aunque no valga. Se cruzan las cosas, se cruza la vida con sus imposiciones y lo que se planea de una forma sale de otra.

Vamos con ello...

Tragamillas, sencilla y llanamente una carrera increíble. ¿Hasta dónde puede llegar nuestro grado de masoquismo en esto del correr para decir que esta carrera me ha gustado y que me lo he pasado bomba en ella de principio a fin?
¡Y más en mi caso, que desconocía cómo era la carrera, que sólo sabía de ella por comentarios!

En esto creo que tampoco tenemos límites.

“Me gusta lo difícil”. Frase atribuida a Ana María Goretti. Ese soy yo. Me gusta lo difícil, me gustan los retos. Por eso me planteé esta carrera como un reto. Quería entregarme de verdad. Entregarme más de lo que lo hice en Getafe en la parte final. Quería probarme y ver lo que de verdad puedo dar de mí yendo un poquito más lejos en el esfuerzo y mantenerlo a pesar de que por mi mente pasase el pensamiento de “no puedo más” y derrumbarme hasta caer en picado en minutadas inmensas.

Todo esto era necesario cambiarlo de una vez por todas. Y tocaba en uno de los Medio Maratones más duros que existen en Madrid. Llevaba toda la semana pensando en lo mismo: “¿Quién dijo miedo? ¡Y no!” Y con esa actitud tomé la salida. No olvidando el cambio de ritmo mal hecho en Getafe que me llevó al desastre en los últimos kilómetros por quemar más cera de la que tenía demasiado pronto.

Aquí se me dio una situación parecida. Hice los primeros 10 K en compañía de Miguel. Esta vez, eran 11 kilómetros en vez de 9, los que tenía por delante para dar la talla. No salió mal del todo. Me sentí seguro y corredor en todos ellos, que era de lo que se trataba. Ojala fuera siempre así.

Pero todo esto ya está narrado y no me voy a repetir. Sólo quería dejar un apunte curioso. El Mister me dirá si me equivoco o no. Yo creo que no. El caso es que cuando íbamos a calentar me acerqué a recoger unos imperdibles para el dorsal que no había recogido antes. Fueron segundos los que tardé en hacer esto. Segundos que bastaron para que Miguel, en compañía de Pedro y Risco desapareciera. Me puse a calentar arriba y abajo. Momento en que conocí por primera vez a Teresa (Tecolinha) y a Olga y Alfonso. En ambos casos fueron ellos quienes me reconocieron gracias a la camiseta. Con Tecolinha tuve el placer de compartir unos centenares de metros de calentamiento en los que busqué a Miguel por todas partes. No le veía por ningún sitio.

Este es mi pensamiento: Yo creo que el Jefe decidió soltarme de la mano y dejarme disfrutar de la carrera por mí mismo. Creo que pensó que era mejor dejarme solo para encontrarme a mí mismo en esta carrera. Se quitó de enmedio discretamente. Esta es mi sospecha. Ya me la confirmará o no el Jefe.

Llegó el momento de ponerse en la salida y el Jefe seguía sin aparecer. Entendí el mensaje como lo entendí. Estaba claro. Intentaría aprovechar la carta blanca que me daba.

Después, las cosas salieron como salieron. Creo que sí que la supe aprovechar. Esta carrera estará en rojo en mi calendario del año que viene.

Creo que muchas veces deberíamos ir más allá de las cifras y valorar las sensaciones generadas por una carrera. Yo en particular, si me dan a elegir entre las cifras y las sensacinones de esta carrera, sin marca ni nada, sin dudarlo me quedo con las sensaciones.

Apunte 1:
Mañana Domingo cuando salga de trabajar a las 6:30 de la mañana, haré mi rodaje largo de 110’ dedicado a la salud de dos personas, que son mi madre y mi más que amigo Miguel.

Apunte 2:
42 días para Mapoma 2010... y descontando...

jueves, 11 de marzo de 2010

La Tragamillas - La crónica - (Un agradecimiento)


Un agradecimiento:

De bien nacido es ser agradecido, así que antes de seguir adelante, es deber obligado dejar aquí mi gratitud a la labor hecha conmigo por Alfonso - Olga y Alfonso (Halfon) – en esta carrera. Hizo las labores de una impagable liebre llevándome a ritmo desde pasado el K13 hasta el K17, donde ya me terminé de soltar. “¡Animo, Pepe! ¡A partir del 17 es tuya!”

Pasado el K13 en 5:22 y a una media de 5:30, Alfonso se puso a mi altura. Se había quedado solo, Olga tuvo que abandonar por lesión. Espero que no sea nada, Alfonso y que se recupere pronto.

- Voy contigo – me dijo -. ¿A qué ritmo quieres ir?

Aún no habíamos entrado en el pueblo, creo. Hasta entonces, había mantenido un ritmo más que alegre para mí capacidad. Le dije que como mínimo quería mantener esos 6:30 a los que iba. Me serviría para no hundirme, recuperar un poquito y pasado lo crudo de la carrera, intentar volver a ir a 5:15 – 5:20 el kilómetro, que era como había llegado a ir momentos antes desde el K10. Llevé ese ritmo y comprobar que podía mantenerlo me dio esperanzas.

- ¡Vamos allá! – me contestó.

Y allá que nos fuimos. Pegado a él como una lapa, sin dejar resquicio para la fatiga, manteniendo el tipo, no pensando en lo duro de la subida, sino en el alivio de lo que vendría al terminarla. Erguido, intentando llevar una buena respiración. Acordándome del pasito corto pero eficiente de Rafa, braceando como me enseñó el Jefe. Cualquier motivo me servía para acordarme de alguno de vosotros.

Llegó el conocido túnel. Quedaba poco para el K17. Seguía manteniendo el ritmo. Veía que podía. El K13 había caído en 5:22. Los K14 y K15 cayeron en 5:34 y 5:57. Bajamos a 5:42 para el K16. Alfonso me avisa de que queda un último repecho para llegar al K17. Esto me hace apretar los dientes y echarle más leña a las piernas. Consulto mi disco duro y visualizo la cuesta de Miguel Hernández. “A ver para lo que me han servido esas series” me digo. Lo pasamos en 5:14. Parece que las series han servido de mucho.

Alfonso me suelta. Nos despedimos. “¡Toda tuya!” me dice. Le doy las gracias y me voy. Poquito a poco. La respiración bien. Con eso gano mucho. Consulto de nuevo mi disco duro. Visualizo el error de Getafe al cambiar bruscamente de ritmo y trato de no volver a caer en él. Paulatinamente voy alegrando el paso. El paso por las calles no puede ser más alegre. La gente animando muchísimo, la música de las fanfarrias, los niños chocando las manos. Pienso en ello ahora y me emociono. ¡Esto da alas!

El K18 cae en 5:20. Toca recuperar un poco. No quiero estrellarme. No hago más que adelantar a corredores rezagados. Esto desde que empecé a dar guerra en el K10 cuando me despedí de Miguel en las calles del pueblo. Cada adelantamiento es una dosis extra de motivación. Llegué a ver en la pantalla del ritmo un tiempo de 4:44. Me asusté. ¿Yo a 4:44 después de 18 kilómetros?

El K19 cae en 5:47. Hago lo posible por mantener ese ritmo mínimo. Llevo un pulso buenísimo de 162px’ que me servirá para rematar. Pequeño susto con el gemelo izquierdo que se queja al terminar de subir un repecho de tierra. No va a mayores.
Ya sé que no voy a hacer marca, tampoco la buscaba, pero si hacía 2:12, comparando esta carrera con la de Getafe (2:08), ya me podía dar con un canto en los dientes.

Trato de pensar en una sensación que tengo y es la de que estoy sobre un rodillo que va a una velocidad constante y que tengo que tratar de ir a la velocidad justa para que no se pare y caerme. Vuelvo a recordar el paso de Rafa.

Miro atrás y sigo viendo a Alfonso que me sigue no muy lejos. Creo que no quiere perderme de vista. Me vigila y se lo agradezco. Me siento seguro teniéndole cerca.

Puede estar mal que lo diga, pero me siento grande. Consigo llegar al K20 en 5:50. Es el momento. Queda la calle que lleva al estadio. Al girar veo las torres de luces. Esto se acaba. Recupero algo para hacer una buena entrada en las pistas. El K21 cae en 5:39. No es mucho pero ahí queda. Al entrar en las pistas del polideportivo me adelanta alguien dando un pequeño tirón. No le pierdo de vista. Le dejo ir. Uno que no sabe que Pepemillas resucita a cien metros de la meta. Tampoco tiene por qué saberlo. No me conoce. Pero me va a conocer.

Ambiente inmenso en el estadio. Inmenso. La gente, los corredores, la música otra vez… Recta final, vuelvo a sacar el hacha de guerra, aprieto, me acerco al corredor que me adelantó al entrar en las pistas. Me pego a él, dejo que sienta mi aliento en el cogote, le rebaso, menos de 50 metros… no hago más que rebasarle y suelto mi grito de guerra que se tuvo que oír desde la calle.

En el reloj de la pista veo 2:11 y unos segundos. Descontando lo que hay que descontar, sé que serán 2:10 y algo. Había vencido a las 2:12 que había calculado. Otro logro.

Brazos en cruz, levanto los índices al cruzar la meta. Uno para Germán y otro para mi amigo Julio. Ahí me acordé de Carles Aguilar entrando en la meta de Donostia. Tragamillas terminada, y yo enamorado de ella. Tiempo oficial: 2:10:44.

Reencuentro con los amigos. Felicitaciones. Abrazo con Alfonso. Impagable lo que hiciste. Muchas gracias. No tienes precio como liebre. ¡Fabuloso! Te debo buena parte de este tiempo conseguido.

Desde los primeros momentos busqué a Miguel pero no le veía. Mister, si te llego a ver nada más pasar la meta, te aplasto en un abrazo. Luego ya pude encontrarle. ¡Qué carita tenía al verme!

Tragamillas me ha hechizado. Volveré.

Ahora, a seguir limando flecos, a seguir mejorando y aprendiendo. ¡A por otra! ¡A por Mapoma! ¡A por lo que sea! ¡¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhh!!!! ¡¡¡¡Bien!!!!


(La crónica no ha terminado. Lo siento. Queda por contar...)

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Esta parte de la crónica no la he escrito en casa. Tampoco en el trabajo. La escribí anoche en la fría sala de espera del hostpital en el que fue ingresada ayer mi madre. Allí he pasado las últimas 24 horas.

miércoles, 10 de marzo de 2010

La Tragamillas - La crónica - (Un saludo)

La foto estrella de esta carrera tiene que volver a encabezar su crónica.
Tragamillas, el Míster y el de verde. Primer objetivo conseguido, y la carrera todavía no había empezado.

Previo a la carrera, Pedro, Risco, Miguel y el de verde otra vez. ¿Quién sería?

Un saludo:

Esta crónica tiene que empezar por fuerza por un saludo y un mensaje cifrado para Miguel. Seguro que lo entenderá: Sentencia ejecutada. En menos de un kilómetro se hizo justicia. De sobra sabes a qué me refiero.

Este Miguel del que hablo no es el Miguel que todos conocemos, no. No es el Mister. Es un corredor novel con el que recorrí codo con codo los 10 primeros kilómetros. Un corredor de 40 años que se está iniciando en esto del correr. No nos conocíamos. Me acerqué a él en el primer kilómetro para preguntarle si conocía el recorrido de la carrera por si me podía dar una referencia de dónde empezaba lo más duro. No la conocía. Era la primera vez que la corría. De hecho, lo más que corre él según me dijo, son diez o doce kilómetros.

Miguel, aquí un apunte: si nos ponemos en contacto tenemos que hablar sobre esto. ¿De acuerdo?

Intercambio de experiencias con las zapatillas y charla amigable con presentación incluida durante los diez primeros kilómetros hasta los que conseguí “arrastrarle” animándole de mil maneras. Era su objetivo. Como mucho quería hacer 10 K. Más de una vez se quiso retirar. Cuando llegamos al 10 no se lo creía. De hecho me animó más de una vez a que tirara y me fuera para delante. Ahí salió mi espíritu de camaradería. Me identifiqué con sus sensaciones, las sensaciones del que empieza en esto y que ve los 21 kilómetros como algo impensable. ¿Viste como sí que podías llegar al K10?



Los últimos kilómetros. Con las garras intactas y la satisfacción de haber hecho todo lo que hice para llegar hasta allí. Miraba el crono y veía que las dos horas se me escapaban, pero la alegría de haberme enfrentado a una carrera de este calibre seguía siendo enorme.

Creo que algo más alto que yo, y bastante más corpulento, fue contándome cómo hacía para entrenar. No sigue un método concreto y va por sensaciones. Nada de pulsómetros ni otras zarandajas. Sale a correr por correr y punto.

Así fueron mis primeros diez kilómetros en esta bonita carrera. Dos corredores desconocidos corriendo juntos, y que a partir de la tercera zancada dejan de serlo. Miguel, espero que el Lunes hicieras los 30 minutillos de recuperación que te receté. No dejes de aparecer por aquí y ya hablamos de más cosillas. Debí de ponerte la cabeza como un bombo con mis proyectos de Mapoma, mis carreras y mis entrenamientos, jejeje… Te aseguro que si yo puedo, tú puedes.

Ya te dije que entrando en los Blogs que tengo enlazados, encontrarías muchísima orientación y muchísima experiencia de los amigos que me acompañan en esta aventura del correr. Espero que te sean de provecho. Si prefieres escribirme, pinchando en mi perfil encontrarás mi dirección e-mail.

¡Un abrazo, Miguel!


(La crónica continuará...)



Pedazo de grito de guerra que solté al pasar el arco. Me sentía explosivo. Daban igual las horas y los minutos. La Tragamillas no me puso de rodillas. Pude con ella. Es más de lo que he podido contar en otras ocasiones. Esto me motiva porque veo que mis piernas se van haciendo adultas.



No son las Lagunas de Ruidera. Son imágenes que dan una idea del estado del terreno en algunos tramos que dan una idea de cómo estaba el terreno por el agua acumulada de las recientes lluvias. Fue un Medio Cross Maratón en toda regla. Divertido en el fondo. Al menos para mí. No le puse mala cara a ningún momento de la carrera. Me gustó todo de cabo a rabo.




Camino de tierra con el que empezaba la carrera. Poco después del K3 estaba el K20 que llevaba a la Meta en el Polideportivo.




La armadura del guerreo descansando en el coche. La batalla había terminado. Otras me esperan de aquí a Mapoma, pero ahora con mi hacha de guerra más afilada que nunca.
Me dijeron que esta coraza tenía poderes. Empiezo a creer que es cierto. El estreno no pudo ser mejor.



Estado en que quedaron las zapatillas. Las huellas de la batalla eran evidentes. Lucharon hasta el final con el terreno. Se portaron más que bien. Ya van pidiendo un descanso, un relevo. Su tope de kilómetros está más que superado. Cuánto tengo que agradecerlas por haberme traído hasta aquí durante meses y cientos de kilómetros. Concocerán Mapoma por que las llevaré puestas hasta que me ponga las que correrán la carrera. Lo merecen. Se lo han ganado.


martes, 9 de marzo de 2010

La Tragamillas en imágenes.



Para no olvidar...

En unas horas podré ampliar esta entrada... ¡Buen día para todos!
Pido disculpas por el retraso pero voy algo pillado de tiempo.

Venga, a petición del oyente ponemos este enlace para reirnos un ratico.
Es un enlace que conseguí por Jan que está en todo.
Aviso, conviene poner los altavoces, jejejeje... Nada, otra de mis venganzas. ;-)

http://www.corriendovoy.com/video.php?id=157&video=11843

sábado, 6 de marzo de 2010

Kedando para Mapoma 2010 - Ampliación 6 - Marzo - 2010


Sé que es bastante pronto para esto, pero estas cosas conviene tenerlas bien atadas.

El día M podriamos vernos en las escaleras del antiguo edificio de Correos - para mí lo sigue siendo -, que ahora es un edificio de la Comunidad de Madrid.

Esas escaleras, cada año son el punto de encuentro habitual de muchos corredores y en particular de grupos como los de los amigos Garabitas o de los seguidores del foro de Carreras Populares.

¿La hora? Podría ser hora y media antes de la salida. Fotos, saludos, abrazos, encuentros y reencentros y sin agobios para calentar.

Ampliando la propuesta:

Daba por hecho que habría la tradicional comida de la pasta. Ya que ha salido a la palestra, me atrevo también a proponer el sitio. Uno que es tradicionalmente perfecto. En él se reunen los amigos del foro de Carreras Populares todos los años por este mismo motivo.

Este es el sitio: Restaurante Pizza Jardín.
Dirección: Calle Duque de Sesto 27.

Situación en el callejero:
¿Cómo llegar?

Tres estaciones de metro son las más cercanas:

Metro O'Donnell - Línea 6
Metro Goya - Líneas 2 y 4
Metro Principe de Vergara - Líneas 2 y 9

Mas información de este lugar, en Restaurante Pizza Jardín.

Me basta con que unos cuantos déis el aprobado a esta propuesta y yo me encargo de hacer la reserva. Este restaurante funciona así. Se reserva la fecha y hora, pero tengo que saber un mínimo de asistentes. Espero vuestras noticias y ya vamos ampiando el tema.

La última vez que yo estuve en este sitio fue hace algunos años, con muletas, una difícil situación y viendo a los amigos que iban a correr Mapoma con los ojos llenos de "envidia" y muy, muy emocionado. Si este año vamos a este sitio, la situación será muy distinta.

Confirmados el día M en Correos:
Miguel, Jan, Tania, Jaime, Rafa, Quique, Juan Antonio, Gonzalo, Manuel Robaina...

Doy por hecho a los siguientes:
Manuel Binoy, Carles Aguilar...



Confirmados el día -M - Comida de la pasta:
Confirmando...

¡Vamos, id confirmando asistencia! Lo pasaremos bien. Estas comidas unen fuerzas y son entrañables e inolvidables.

En especial, confirmad asistencia para la comida de la pasta.

Lo dicho, espero vuestras noticias.

¡¡¡ 50 días para Mapoma 2010 !!!

viernes, 5 de marzo de 2010

¿Objetivo en la Tragamillas? Sí, hay uno.

Domingo 7 de Marzo de 2010

Hay un objetivo muy claro para mí en esta carrera

tan especial, y es hacerme una foto con este hombre:


Antonio Ledesma.

Alias El Tragamillas.

El alma del Medio Maratón

de Collado Villalba.


Tragamillas y Pepemillas juntos en la misma foto. Una foto que persigo desde hace años. A ver si esta vez fuera posible.

Por tener tengo algunos objetivos más en la cabeza, pero sin alardes. Tranquilamente los iré tanteando. Sobre todo disfrutar como siempre, y al lado de los amigos y del Míster junto al que por fin correré una carrera desde hace algún tiempo. ¿Pudo ser la de Moratalaz la última que corrimos codo con codo, Jefe?



Buena suerte a todos este fin de semana con especial recuerdo para los aventureros del Maratón de Barcelona. Tanto a los veteranos, como a los que se estrenan en la distancia y que nos servirán de referencia a los que aún no nos hemos estrenado.

Mucha suerte y que la fuerza os acompañe. Besos y abrazos de atleta para tod@s.

50 días para Mapoma 2010 (parece mentira...)

Apenas una semana para la III Kedada BLoguera en El Roque.

Un 2000 improvisado

Camino de Vinateros, Avda. de Moratalaz, y Doctor García Tapia, han sido esta mañana testigos de mi paso zancudo. No era un entrenamiento. No estaba programado. Y esto me ha demostrado que cuando las cosas son improvisadas, es cuando mejor salen.

2000 metros exactos. Desde el punto de Camino de Vinateros en el que he empezado, hasta llegar a casa, casi en el cruce con Fuente Carrantona, una soberbia subida continua salvo el tramo de Avda de Moratalaz, que aun siendo subida, ya es algo más tendida.


Tenía que llevarle el coche a mi mujer a su lugar de trabajo y luego volver a casa a pata. Pero me he dicho: “¿Y si probamos a subir hasta casa al trote? Total, como mucho será un par de kilómetros – clavé el cálculo mental -, que no van a ninguna parte.” Y dicho y hecho me he lanzado. Llevaba las vestiduras de faena por que sólo una hora antes había estado haciendo mi sesión de hoy consistente en 70 minutos de rodaje. 65 + 5 que me debía del otro día. Pero con todo, le doy más valor a este 2000 improvisado que al rodaje de 70 minutos. Ha sido como un test espontáneo.

Qué sensaciones subiendo. Imaginaba mil sitios, Mapoma, La Tragamillas del Domingo, El Roque de dentro de dos Sábados, y cualquier otro sitio en el que pudiera necesitar subir cuestas así, de la misma forma que he subido estas calles.
Tiempo: 12':48"
Media de 6':24"
155px' media
172px' máxima.

¡Ojalá las subiera como mínimo así siempre que lo necesitara!

jueves, 4 de marzo de 2010

Un Superparque al lado de casa ( II )


El - para mi gusto y el de muchos vecinos -, mal llamado Parque de la Cuña de O'Donnell, va cobrando forma. Tras meses de obras de acondicionamiento, tiene el aspecto que se puede ver hoy.

Y hago desde aquí una reivindicación que caerá en saco roto, pero que está muy latente en el ánimo del vecindario. Y es que esto es lo que nos preguntamos: ¿Por qué un parque que empieza y termina en un barrio, tiene que llevar el nombre del barrio de al lado? Y no es por quitar nada a nadie, pero a cada uno lo suyo. Este parque empieza y termina en Moratalaz y debería llamarse como mínimo Parque de Moratalaz al ser el más grande de los que tiene. Pues no. Lo han bautizado con el nombre de Parque de la Cuña de O'Donnell. Si en algún momento se organiza una recogida de firmas en reclamo de la lógica, la mía será de las primeras.


Hecha la reivindicación, que no terminada, el Domingo pasado tras la tirada larga de Arturo Soria, fuimos mi mujer, la ya no tan pequeña Miriam y yo a hacer un vuelo de reconocimiento por este parque a eso del mediodía. Aun sin la vegetación necesaria que le da carácter a un parque que se precie, tengo que decir que en general el aspecto nos gustó mucho.


Por supuesto, parto también de la idea de que puedo estar equivocado. Si es así, que alguien me corrija.

Pero a mi modesto entender, es como si al Parque de la Vicalvarada le hubieran puesto el nombre de Parque de Moratalaz o de Valdebernardo.


Hay zonas habilitadas con mesas merendero y zonas de juegos infantiles, así como zonas pensadas para ejercicios de motricidad de la “tercera edad”.

La Primavera, que climatológicamente hablando entrará en cosa de dos semanas, ya se va pronunciando en los almendros del parque.

Detalles como las dos o tres fuentes que vimos, que no funcionaban, supongo que serán subsanados a no mucho tardar - esperemos -. Le hará falta mucha más vegetación a este parque para aguantar en él en pleno verano.

Hasta que crezcan los arbolillos jóvenes que han plantado habrá de pasar mucho tiempo. Pero esto a parte y desde el punto de vista de mis ojos de corredor, en general el parque ofrece un terreno tentador para hacer piernas a base de bien. En cuanto a esto, se puede decir que hay de todo en un palmo de terreno.

En algunas de las fotos pueden verse detalles de una las endiabladas cuestas de las que hablaba y que sin duda harán las delicias de más de uno de nosotros, tanto a pata como en bici.

Tal vez mañana Viernes que tengo una hora de rodaje, la haga aquí por la mañana. En todo caso, ya tengo apalabrada con Juan una trotada por este parque en cualquier momento. La oferta está abierta a cualquiera que se anime, Miguel, Jan... ya sabéis. Cualquier día que podamos coincidir.


¿Situación? Este parque va paralelo al nuevo carril bici que baja hacia O'Donnell.


PD: He tenido no pocos problemas para publicar esta entrada. No podia mezclar las imagenes con el texto. Las fotos las podéis ver en la entrada anterior: Un Superparque al lado de casa ( I ).

Un Superparque al lado de casa. ( I )











Sesión, que no entrenamiento.


Sesión del 2 de Febrero


Sesión de ayer Miércoles.

Que nadie se lleve a engaño. Vista la gráfica está claro que no es un entrenamiento normal. Ahora lo explico todo...

Terribles mis visitas al dentista. Terribles. Y lo que me queda...
Esta fue mi sesión de ayer a las 11:00 de la mañana. Una hora y 8 minutos. Más de cuarenta minutos para la extracción de una pieza que no se dejaba coger de ninguna manera. Y mi dentista - que también es runner para más señas -, es de lo mejorcito que hay. No tengo ninguna queja de ella. Bastante hace con aguantar mis ataques de ansiedad. Y eso que tomo calmantes antes de cada sesión.

Terndríais que haberme visto hace un mes en una de las primeras citas. El pulso que se refleja de las 220px' no es real tampoco, pero las 170px' sí que las ví en algún momento. Escalofriós, tiritonas incontrolables. Qué temblores... Arriba del todo está la gráfica de ese día.

Lo del dentista desde pequeño es superior a mí. Arrastro un trauma infantil muy severo por culpa de repetidas malas experiencias con ellos que me dejaron marcado para siempre.
Sin embargo Nuria, a quien desde aqui saludo, y a su ayudante, Gema, les tengo mucho que agradecer. Se están portando conmigo como unas benditas. ¡Paciencia tienen!

Alguno dirá: ¿Y vas al dentista con el pulsómetro puesto? Pies sí. Mi curiosidad sobre cómo reacciona mi cuerpo en situaciones como esta va muy lejos, ya lo véis.

Sentado en el sillón de la consulta trato de distraer mi mente mientras mi boca es hurgada...


... pensando en mis circuitos matutinos alrededor
de mi lugar de trabajo...



...en la Primavera que se acerca...


... en un ganso subido a la bici de su hija...



... en el reconstituyente de la trotada del Domingo
por Arturo Soria...


... en la cara que estará poniendo Jan al ver
este reconstituyente... (Jajajajaja...)


... en mi nuevo juguete para tiradas largas
estrenado el Domingo pasado con buena nota...
(Aunque necesita alguna mejora)

En fin, la doctora y yo hemos llegado a un acuerdo. Como corredora que es me entiende y hemos pactado una tregua hasta pasado Mapoma. Entonces, volveremos al ataque con lo que queda que no es poco.

Por cierto, teniendo en cuenta que la sesión de Febrero era sólo una extracción y que la de ayer fueron cuatro, creo que la mejoría es considerable, ¿no?


52 días para Mapoma 2010.
9 días para la III Kedada Bloguera.