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domingo, 24 de enero de 2010

En espera de mi crónica de Getafe, OMD - Juana de Arco



Esta canción, esta música, siempre me transmitió muchas de las sensaciones que he vivido hoy. Y no las he vivido todas. No he visto a muchos que me hubiera gustado ver.

Sensaciones de triunfo, de vencer a las sombras para entrar de nuevo en la luz, de sentirme corredor, de sentirme vivo con lo que hago.

Un placer acompañarte durante 12 kilómetros, Sonia. Siento que tuvieras que hacerte a un lado y no pudieras terminarla. En el K 7 debería haberte dejado para hacer mis deberes, pero me era imposible despegarme viendo que no ibas bien. De todas formas, no yendo bien, ¡vaya narices las tuyas para aguantar así doce kilómetros! No quisiste parar en el K 10 que había un fisio.

Y además, en realidad... ¿quién ha acompañado a quién? ¿Eh? ¿Quién? Para que lo sepas, me sentí muy raro luego corriendo solo a partir del K12. ¡Es que me estáis acostumbrando muuuy mal!

Sonia, que te recuperes muy pronto de esa molestia en la cadera.

Ahora, para vosotros, para todos, esta canción de OMD, Maniobras Orquestales en la Oscuridad titulada Juana de Arco.

Juana de Arco - OMD

If Joan of Arc

had a heart

would she give it as a gift

To such as me

who longs to see

how an agnel ought to be

Her dream's to give

her heart away

like an orphan on a wave

She cared so much

she offered up

her body to the grave

O0O0O0O

Si Juana de Arco

tuvo un corazón

podría darlo como un regalo.

Así como yo,

quien busca ver,

como un ángel sabe que es.

Su sueño es dar

su corazón a plenitud,

como un huérfano en una ola.

Ella se preocupó demasiado,

ella ofreció su cuerpo a la tumba.

O0O0O0O

Amigos, mi corazón es vuestro.

Os lo habéis ganado a pulso.

Gracias por todo. Siempre.





viernes, 30 de octubre de 2009

Así me siento yo hoy...

Si es verdad que la música hace sentir - que lo es -, así me siento yo hoy y así quiero que se sientan todos mis amigos. Así, todos los días. Haga sol, llueva o truene.

¡No quiero parar! ¡Que no me paren! Tengo hambre de kilómetros. Quiero comerme cuestas con patatas. Devorar kilómetros y kilómetros de asfalto, tierra, sendas, caminos... Lo que se tercie...

Quiero correr, correr, correr... Quiero volar, volar, volar... En solitario o con mis amigos.

¡Va por vosotros los que me aguantáis! ¡Y también por vosotros los que decís que estoy loco!

A mí me gusta más mi locura que la vuestra. Y además... además, yo también os quiero.

viernes, 26 de junio de 2009

Me he quedado sin un ídolo

No sé cómo sonará pero me da igual.
Lo digo como lo siento. Hoy me he quedado sin un ídolo.

Sería lo que fuera y haría lo que fuera,
pero para mí, Michael Jackson era un fuera de serie.
Como muchas veces se ha dicho, no era de este planeta.

Energía, vitalidad, búsqueda de la perfección
en todo lo que hacía... ritmo, explosión musical...
Hacía imposible mantener los pies quietos oyendo
su música. Y si era viéndole bailar... ¿qué voy
a decir de eso que no se haya dicho ya?

Todo eso y más era Michael Jackson. Al menos para mí.

¿Errores en su vida? Sí, los tuvo. ¿Y quién no los tiene?
Todos los tenemos? ¿Excéntrico? Sí, puede, pero era
un excéntrico de los que no hacen daño, de los que sueñan
con ser Peter Pan, de los que su mayor sueño era saber
alcanzar al niño que todos llevamos dentro.
Y lo conseguía con su música de fantasía rítmica.

Me gustará siempre su música. Es imprescindible para mí.
En casa, en el coche, en el trabajo... haciendo cualquier
faena en casa... ¡En todas partes!

En el coche siempre he llevado y seguiré llevando
el disco de Thriller. Siempre.

Ayer, después de casi veinte días, recogí el coche del
taller. En el radio-cd llevaba puesto este disco.
Lo llevo permanentemente. Y esta mañana lo he ido
oyendo de camino al trabajo. Como siempre. Tarareando
sus canciones.

No sabía nada de su fallecimiento. Si hubiera puesto
la radio hubiera sido otra cosa de Michael Jackson lo
que hubiera oido. Me alegro de que no haya sido así.
Al llegar al trabajo ha sido cuando me he enterado
por los compañeros. Ha sido un mazazo.

Mi lista de ídolos desaparecidos aumenta en una unidad.
"Me quedé" sin Elvis Presley - ¡aquella voz!, luego sin
Fredy Mercury - ¡otro pedazo de voz! -, y ahora...
ahora, Michael Jackson. Mí idolo de juventud y de casi toda
mi vida.

Descanse en Paz en el Cielo o en La Tierra de Nunca Jamás,
de la que ya tenía un pedazo en su jardín de Never Land.

Gracias, Michael Jackson.
Llenaste de ritmo una gran cantidad de huecos de mi vida
que si antes eran inolvidables, ahora son imborrables.



Se le podrá criticar por muchas cosas, pero nadie es lo suficientemente santo, ni lo suficientemente demonio.


Fotografías tomadas del Blog Michael Jackson "Irrompible".