Mostrando entradas con la etiqueta GGM. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GGM. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de diciembre de 2009

A vueltas con el GGM

Un entrenamiento para recordar.

El Martes tuve que ver algo muy desagradable. ¡Anda que empiezo bien! Pero es cierto. Tuve que ver a primera hora de la mañana una pelea entre dos damas. Y no fue una pelea cualquiera, no. Fue descarnada y cruenta. Una pelea entre damas nunca es grata de ver y a mí me tocó hacerlo. Y yo allí en medio sin poder hacer nada. Además poco iba poder hacer de haber querido porque acababa de salir de trabajar a las 6: 30 de la mañana y no estaba yo precisamente para meterme en peleas

¿Nombres? Pues sí, sé los nombres de esas damas. Una se llama Pereza y la otra Voluntad. Y allí estaban las dos tirándose de los pelos al llegar yo a casa.

El caso es que el GGM había cambiado la hora de la cita semanal de las 19:30 habituales a las 9:00 de la mañana por ser festivo. Y yo en casa con mi Cola Cao con magdalenas y pensando: “¿Voy? ¿No voy?” Oía cómo Pereza decía que me fuera a la cama a refugiarme bajo el edredón, que era como mejor se estaba después de trabajar de noche. Y Voluntad decía que no. Que si me había comprometido a acudir a la cita, lo correcto era que me presentara. Que sí, que no, que sí… Y al final fue que sí. Hice un poco de tiempo entreteniéndome en otras cosas a falta de un perro al que pasear, y esperé a que dieran las nueve menos diez para salir de casa.

Como habéis adivinado, el último tirón de pelo de Voluntad, fue más fuerte que el de Pereza. Me presenté puntual en Pavones a las 9:00 de la mañana. Un trote que no llega al kilómetro y Voluntad se impuso de nuevo a Pereza. Estaba entonado y como nuevo. Como si me hubieran reseteado. Eso era lo que me hacía falta.

Voluntad, había vencido definitivamente.

Nos reunimos cuatro a las 9:00. Kike, FyH, Fernando y yo. El plan era trotar media hora para volver a Pavones y recoger al segundo grupo que vendría a las 9:30. Mi plan era hacer 55’ a <155px’. Y dentro de ese plan estaba la idea de tratar de aguantar al GGM que iba con intenciones de no hacer una sesión excesivamente exigente. Me venía bien para ponerme a prueba. Hacía casi dos meses de mi última intentona de acompañarles. Era fácil. En el momento que viera que no podía, o que mi pulso se pasaba en exceso del rango, me descolgaría y terminaría mi sesión en solitario.

La última vez, en Septiembre, aguanté unos 3 kilómetros y unos 15 minutos y pico. Eso fue antes de que se pusieran a 5:20. Eso era más del ritmo con el que yo estaba acostumbrado a trabajar. Aún así aguanté los 3 kilómetros. Luego ya me acomodé a mi ritmo de más de 6 minutos y terminé mi sesión tranquilamente.

El resultado ayer, no pudo ser infinitamente mejor. Aun reconociendo que fueron algo más suaves desde el principio que otras veces, les aguanté los dos asaltos. Primera media hora en 26 cómodos minutos en compañía de Kike, Fernando y FyH, por superficie de tierra en carril bici dirección Las Rosas, para volver de nuevo a Pavones a recoger a los de las 9:30. Esto fueron 4.7 kilómetros. Vistos después los números, me sale a 5:32 el kilómetro. Estaba contento, no pasé grandes apuros. Para ellos era un calentamiento. Para mí era algo más que eso pero lo aguanté bien y no me pasé de pulso en exceso.

Ya en Pavones de nuevo, nos reunimos con el resto de amigos: Raquel, Zatopez, Willy y Charo, una recién llegada al grupo y que se estrenaba con nosotros en este su primer entrenamiento con el grupo del GGM. Por fuerza, por solidaridad con ella, el ritmo iba a ser menor del acostumbrado. Eso me favorecía. Mi intención de quemar cuantos más minutos en compañía del Grupo, mejor.

Nos detuvimos lo justo para recogerles y ponernos en marcha de nuevo. Apenas dos o tres minutos. ¿Aguantaría? Veríamos. Si lo hacíamos igual que en la primera tanda, tenía la esperanza de que si.

Al poco de empezar nos dividimos en dos grupos. Delante íbamos Raquel, Zatopez y yo. Detrás, los demás para que Charo no se quedara descolgada.

El recorrido, el habitual para ir hacia el Faunia. Me sirvió como referencia para ver cómo iba dejando atrás el punto de Valdebernardo en el que yo me rajé la última vez en compañía de ellos. Eso me puso contento. Muy contento. Raquel y Zato, apretaron un poco más el paso. Y yo con ellos. Echándole narices para no despegarme. Sorprendiéndome de no pasar en exceso las pulsaciones. Mi límite eran 155px’ y marchábamos a 162px’. Aquello iba bien. Pintaba bien para mí. Estaba aguantando.

Pero tenía algo en contra. El tiempo. Mis 55’ de sesión estaban tocando a su fin. Me iba a quedar bastante lejos de casa. A los 48’ totales de mi sesión decidí dar la vuelta. Estábamos casi en la frontera de Faunia. Allí seguirían ellos. Fueron en total otros 22’ acompañando al GGM. Estaba que no cabía en mí. Volvía a casa con una dosis extra de motivación muy importante.

Ahora veo que todo lo hecho hasta aquí en todos estos meses, ha servido para algo. Como mínimo, he ganado fondo. He ganado aquél fuelle que entonces me faltaba. Estaba contentísimo. El kilómetro que hice de regreso – en cuesta – para completar mis 55’ me rebajó algo la media que pasó a ser de 5:40 el kilómetro.

Ya estaban hechos mis 55’. Tocaba recuperar el aire, estirar y comprobar cifras. Este fue el resultado: 153px’ de media y 163px’ de máxima para 9.58 Klm. – Google Earth -. Pero ahora tocaba un extra. Estaba a 3 kilómetros de casa. Los hice tranquilamente a ritmo de 140px’. Disfrutando del paisaje y dando botes de alegría de vez en cuando pensando en el resultado de la sesión. Me inventé un recorrido nuevo atajando por la pasarela que hay en la recta de los 800 metros de Valdebernardo y que te cruza hasta la recta de la calle Brujas. Los 2.87 kilómetros que significó la vuelta a casa (medidos por Google Earth) no los cuento como parte del entrenamiento. Tardé unos 16 minutos que me sirvieron para enfriar. Nuevos estiramientos y ducha reconfortante al llegar a casa.

Tirando de datos ya antiguos:
En Mayo, no aguanté con el GGM ni 10 minutos alcanzando las 180px’.
En Septiembre, aguanté 15 minutos unos 3 kilómetros, pero iban a 5:20
Ahora he aguantado 48’ en dos tandas con un global de 5:36 / Klm. Y lo que es más importante, sin superar las 163px’.

Sí, creo que ha habido una evolución. Ahora, a seguir mejorando.

==================
Jan, gracias por prestarme ayer tu Polar 200. Ahora, en cuanto aprenda a usarlo
tendré datos más fiables. Tendré que preguntarte un par de cosillas que no consigo entender ni con las instrucciones. ;-)
Gracias, socio.

sábado, 21 de noviembre de 2009

El GGM, un equipo ganador


El pasado Domingo 15 de Noviembre, el GGM - Gran Grupo de Moratalaz -, se proclamó campeón por equipos en el Maratón de Montaña de Jarapalos.

El GGM, el equipo al que pertenezco de corazón, que no de oficio, desde hace unos 6 años.
Un equipo ganador donde los haya. Junto a ellos conduje mis primeros pasos entrenando en su compañía por las calles de Moratalaz mucho antes de los dos desastres que me hicieron pasar por quirófano y que me impidieron tener una actividad más continuada en el tiempo con ellos.

A pesar de ello, esto no fue impedimento para estar en permanente contacto con el equipo. También ellos estuvieron muy encima de mí en las malas y en las más malas. Aquellos post-operatorios tan prolongados y con tantos obstáculos en forma de infección que me llevaron a segundas operaciones, o sustos en forma de coágulo alojado en un pulmón y consecuencia de ello una dura batalla librada durante meses con el tratamiento del Sintrom.

Siempre he contemplado a "mi equipo" desde la lejanía de una segunda o tercera fila en todos estos años. Viendo sus logros y sus competiciones desde el foro en el que nos comunicamos. Pero siempre se me ha llenado la boca al decir "mi equipo" porque así es como lo siento. Son mis colores.

Foto del GGM tomada en el último
Medio Maratón de Moratalaz 2009
Se me puede ver con la antigua equipación,
que es con la que corro todas mis carreras desde
los cuatro o cinco años que hace que la tengo.
Son mis colores.

Hacer una semblanza de lo conseguido por este equipo en el tiempo que hace que lo conozco, es tarea harto difícil y complicada. Me faltaría espacio y tiempo para ello. No son palabras, son hechos. Viendo la página del Club o los Blogs personales de muchos de sus miembros puede verse lo que digo.

Siendo el GGM un club que toca todos los palos atléticos habidos y por haber, desde diez miles, medios maratones, maratones, hasta carreras de montaña, llegando al ultrafondo o pasando por el triatlón, en pruebas que traspasan todos límites humanos pensables, los componentes de este club han dado siempre muestras de ser unos atletas populares que muy bien podrían sacarle los colores a más de un profesional.

Es el GGM un equipo por el que he visto pasar a muchos componentes y que continuamente se ha ido renovando con sangre joven, fresca y luchadora. He conocido en él a muchos y muy buenos atletas y mejores personas y amigos.

Por citar sólo algunas de las recientes hazañas logradas por sus miembros más antiguos, cabe destacar a Emilio Comunero que quedó en el puesto 31 en el último Maratón des Sables. Aventura que le encumbró como Señor de los Desiertos y que aprovechó para hacer una labor solidaria digna de toda felicitación recaudando una importante suma de dinero destinada a una obra benéfica. Esta prueba y todo su desarrollo se puede seguir en este Blog abierto por él para tal fin: 250 kilómetros solidarios.

Emilio tiene pensado volver a este Maratón el año que viene. Ahora mismo anda embarcado en el proyecto de hacer otra dura prueba de ultramaratón en Australia. Emilio, un tipo capaz de "desayunarse" con un maratón como quien se prepara una taza de Cola Cao.

También está Claudio Luna, “el abuelo”. Quedó en segundo puesto en la general y primero en la de veteranos, tras 10 horas y 10 minutos de carrera en la última edición de los 101 Kilómetros de Ronda 2009. Esto, siendo la segunda vez que la disputaba. Otra buena e importante pieza del engranaje de este equipo.

Quiero destacar también, sin ánimo de hacer de menos a lo demás componentes de un equipo que no tiene desperdicio, a Kike, el Capitán y director del equipo con todas las de la ley.

Kike, Enrique de Diego , conocido por muchos como Dragón, experimentado atleta que a lo largo de su vida ha pasado por distintas facetas practicando ciclismo, natación y atletismo y buena parte de su tiempo compartiendo su experiencia con que quien la ha necesitado y la necesita entrenando y orientando con infinita paciencia. Siempre ahí.

En resumen es este GGM un equipo ganador, al que con orgullo pertenezco de corazón y tengo el pensamiento de hacerlo de oficio el año que viene. Si bien, no son pocas las veces que me planteo la pregunta inevitable de “¿Y qué pinto yo en un equipo como este, con corredores en su gran mayoría de 3 minutos o menos el kilómetro, sea la prueba que sea en la que compitan?”

Apenas mes y medio me queda para aclararme esta duda y decidir si continúo siendo lo que soy, gegemero de corazón, o me alisto en sus filas para el año que viene con todas las de la ley. Será cuando vea claro qué es lo que yo puedo aportar, como "corredor paquete", en un equipo de este calibre. Un equipo al que tanto tengo que agradecer.

Una sóla vez pude participar en ellos codo con codo. Fue en 2006 en el Ekiden por equipos de San Sebastián de los Reyes. Un modesto relevo de 5 kilómetros para el que me preparé a conciencia y que hice en 27:06. ¡Qué día aquél!

Mientras tanto… ¡Viva el GGM! ¡Larga vida al GGM! ¡Gran equipo este GGM! Las balas amarillas de Moratalaz. Un equipo con reciente nuevo patrocinio de La Caixa.

=============
Las kedadas de los Martes y las andanzas de Club pueden seguirse en este foro:
Foro del Atleta.com

Páginas del Club GGM:
Club Atletismo GGM Boyaca

=============

Habiendo vuelto a leer todo lo que he escrito en esta entrada, no he podido evitar emocionarme. Es mucho lo que siento por este aquipo y llevaba mucho tiempo queriendo escribir una reseña así de "mi equipo".

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Saboreando el fondo - II - (Entreno con el GGM)

La brizna de hierba que tomé del suelo
del terreno de Faunia. Una frontera que
espero pasar pronto por mis propios pies.
Me recordará que alguna vez logré pisarla
por mis propios medios.





Ampliaré posteriormente...

8 kilómetros camino del Faunia en 50:52.
A 6:21 con dos primeros kilómetros al estilo trepidante del GGM.
Pulso: 154 de media y 164 de máxima.

Posterior sesión de gradas de tres tandas completas más transferencia.

Impensable para mí hace meses. ¡Impensable!


=============

La noticia del fallecimiento de Xavi Novell

me dejó paralizado y no pude concentrarme

en escribir antes la crónica del entreno del Martes

con el GGM.

Vaya desde aquí mi abrazo para la

familia y amigos de Xavi.

Descansa en paz, compañero.

=============



Entrenamiento con el GGM - Martes 22-09-09 / La crónica


Atendiendo a la propuesta de Fernando (GGM) de hacer con ellos mi sesión de ocho k de ayer – la primera de 8 k -, me presenté en Pavones a las 19:30. Nos juntamos ocho componentes del GGM. Se cumplían justos dos meses (21 de Julio) de mi penúltimo intento de acompañarles en el recorrido de un Faunia.

Pensé que era una buena oportunidad de probarme a mí mismo. Objetivos había varios. El primero, hacer mis 48 minutos. El segundo, hacer los 8 kilómetros. El tercero era el reto de ver si era capaz de aguantarles más tiempo que aquella vez en que no llegué ni al segundo kilómetro de la ruta hacia el Faunia. Me descolgaría de ellos en algún momento y a partir de entonces, iría a mi ritmo hasta completar mi sesión, reencontrándome con ellos en el punto de partida de Pavones.

La tarde, ideal de temperatura. Empezamos bien. Siempre empiezan bien para mí. A los 500 metros nos dividimos en dos grupos de cuatro. Delante, Claudio y otros tres empezando a apretar el ritmo. Detrás, íbamos los otros cuatro. Pablo y Fernando a mis costados. Pablo siempre pendiente de mí, y de paso sin parar de hablar con Fernando. Algo que no terminaré de entender nunca. Al ritmo que van y yo sin preocuparme de otra cosa que de llevar una buena respiración, respondiendo bien a los tirones a medida que iba aumentando el ritmo. ¡Con eso ya tenía bastante! ¡Como para ponerme a hablar! ¡Je!

En más tiempo del que creía rebasamos el punto que yo quería rebasar. Para mi sorpresa, me dice Pablo que ese ya lo habíamos dejado atrás un buen rato antes. Eso me alegró porque me encontraba muy bien. Y tal vez como íbamos hubiera aguantado un trecho más, pero un nuevo cambio de ritmo terminó de quebrar mis esperanzas. Según mis cuentas iban a 5:20. Demasiado para mi cuerpo. Aviso a Pablo que me descuelgo de ellos y que sigo a mi ritmo el resto de la sesión. Nos despedimos con la advertencia de que luego nos veríamos al final en Pavones.

Fueron quince minutos los que compartí con el grupo. Les aguanté 3 kilómetros. No era mucha la diferencia, pero quedé satisfecho. Las sensaciones eran bien distintas que las de la última vez. Entonces me faltaba el aire y casi ni sentía fuerza en las piernas. Esta vez no. Entonces me tuve que detener, esta vez no. Bajé las revoluciones y ajusté el paso a mi necesidad. Si me descolgué fue porque veía peligrar mis 48 minutos al paso de ellos. Y eso estaba antes que nada. Sobre todo intentar cubrir los 8 k.

Me planteé llegar a los 24 minutos como un punto de retorno. Ahí me di la vuelta y tomando el mismo camino volví a Pavones en tres minutos más de lo previsto. En vez de 48 minutos empleé 50:52. Para lo que yo creía que eran 8 kilómetros. Medido con la bici ayer por la tarde me salían 8.6 con lo que los 6:21 el k. podrían ser incluso 5:55, pero esto no me preocupa demasiado. Cuando lo haga unas cuantas veces saldré de dudas.

Lo que importa es que quedé muy contento. Muchísimo. En cierta forma me había vencido a mí mismo una vez más. Pulso: 154 de media y 164 de máxima. Lejos de aquella máxima de casi 180 que me hizo pararme temiendo algo peor hace dos meses. Incluso cuando iba con ellos no pasaba de 160. Iba sin perder el ojo al pulsómetro. No quería sorpresas. Las 164 las debí de alcanzar en algún cambio de ritmo de los que hice ya de vuelta a Pavones. El final lo hice esprintando por Carrantona hasta Pavones.

Cuando llegaron todos, fuimos a hacer unas series de gradas. Por fin sé de qué va lo de las gradas. Fue divertido. 7 ejercicios distintos y creo que tres tandas de cada uno. Luego 5 ó 6 acelerones para hacer lo que llaman la transferencia, que tampoco sabía lo que era. Todo esto me hizo darme cuenta de que ya voy teniendo algo que antes no tenía: fondo. Ahora es cuando voy saboreando el fondo. Ocho kilómetros completos y sin pensar en pararme ni una sola vez.

Una sesión muy completa y muy sudada. Sí, creo que ayer hice algo provechoso y muy didáctico. Tenía miedo de no terminar mis 8 kilómetros por quemar más fuerzas de las que estoy acostumbrado a quemar al principio, pero pude con ellos. ¡Pero no fueron 8, fueron 8.6! ¡Que conste!


jueves, 23 de julio de 2009

Videos entren GGM 21 - Julio - 2009 (2)

Y aquí, la segunda parte de los videos del entrenamiento del Martes 21 con el GGM.

Aquí se puede ver cómo se las apaña Emilio para grabar y grabar desde todos los ángulos camino de Faunia. Parándose, grabando y volviendo a recuperar el terreno hasta alcanzar al grupo. Adelantándose unas decenas de metros o más para tomar imágenes de frente, otras veces.

Así a lo largo de toda la carrera.

Como dato, sirva decir que el cuentakilómetros de mi bici indicaba que iban a 4 min. /klm. Constántemente entre 14 y 16 klm/hora. Esto, sin ayuda de la bici yo no hubiera podido verlo. Y ya tenía ganas de hacerlo alguna vez.

A día de hoy, ese ritmo es algo impensable para mí, pero no por eso voy a estar siempre lejos de mis amigos.



Aquí, ya por los caminos de tierra de Faunia.





Videos entreno GGM 21 - Julio - 2009 - (1)

Algunos de los videos que grabé en el entreno del GGM el Martes pasado.
La pena es que no pude grabar más por avería de la cámara en el recorrido de vuelta a Pavones.
Por lo mismo, tampoco pude hacer fotos hasta que lleamos a la "meta" y Emilio me resolvió el problema.

Empezando a rodar por García Tapia camino de Faunia.





Un entreno con el GGM

Tertulia post - carrera


El Martes 21 acompañé al GGM en uno de sus entrenos. Una de esas Kedadas tradicionales en Pavones. (Todos los Martes a las 19:30 en el metro de Pavones-Moratalaz).

El lugar del entreno, uno de los habituales del GGM, las tierras de Faunia.

Que nadie se asuste, no acompañé a pie a las fieras del GGM. El acompañamiento fue muy peculiar. Mientras ellos corrían, yo les acompañé en bici. Hice las funciones de fotógrafo - aguador. Disfruté de igual forma que si lo hubiera hecho a pie. Pero ya voy viendo más cerca la posibilidad de hacer uno de estos entrenos a pata con más éxito que la última vez.

El entrenamiento que sigo consistente en andar - correr, ya se va traduciendo en resultados. Esas pulsaciones entre 140 y 150 PPM tan buscadas, ya se han convertido en algo habitual en cada uno de los entrenos que hago semanalmente.



Más fotos de este entreno en...

http://picasaweb.google.com/pepemillas/UnEntrenoDelGGM#

UN VIDEO DEL ENTRENAMIENTO hecho por Emilio Comunero. El que va de rojillo y en bici, soy yo.

http://www.youtube.com/watch?v=3-m4pGIaO0U

jueves, 28 de mayo de 2009

Buena mesa y mejor postre

Nada destacable el fin de semana pasado.

20 minutos de trote el Sábado y otros 30 el Domingo. Tranquilos y muy livianos.
Otra cosa fue lo que hice el Lunes. Salí con intenciones. Sin saber cómo terminaría, pretendí que fuera un entreno de intensidad. Eso, traducido a mi nivel significa tratar de conseguir ir a menos de 6 minutos el kilómetro el mayor tiempo posible.

Lo que no me quitaba de la cabeza era la cita del Martes con el GGM. Pensaba… “¿Acabarán conmigo? ¿Acabaré como Irishdecai, pensando en dedicarme a otra cosa?” Ya lo veríamos. Pero de momento no me lo sacaba de la cabeza. De ninguna manera. Hasta los ojos se me encendían al pensar en ello. Véase la muestra si no.




Meditando... con el pulsómetro en la mano...

¿Dónde me he metido yo? - pensaba -.

¿Quién me mandará a mí abrir la boca?



Lo del Lunes fue especial. No pude encontrar hueco en todo el día y no me quería acostar sin hacer una prueba de intensidad. Quería meterle caña a mis piernas para ver lo que pasaba. Se trataba de algo muy sencillo. Recorrer 3 kilómetros en menos de 18 minutos. Quería salir más fuerte de lo normal, mantener el ritmo y hacer los últimos mil con rabia.

Además de las piernas, lo que entrené fue la voluntad, porque salir a las 11 de la noche, cuando tienes que madrugar y todo lo que pide el cuerpo es cama, tiene narices.

El resultado fue un poco de todo. K1 en 5:43. Me asusté al verlo pero no tanto como el ver el K2: 5:21. Sí que debí asustarme, porque ahí vino el gatillazo. K3 en 6:18. Pero ver un global de 17: 22, me quitó de un plumazo el mal gusto que me dejó el último kilómetro. Se me atragantó. No pude con él. Otro reto a superar. ¡Esto es así! Y además me queda un bonito promedio de 5:47/K, que puede sonar a chiste, pero para mí es precioso. Todo lo que no sea ver el dichoso 6...

La cita del Martes sí que me tenía en vilo. No se me ocurrió otra cosa la semana anterior, que quedar con el GGM – Gran Grupo de Moratalaz -, para un entreno que consistía en hacer el recorrido del Faunia. Está estimado por el GGM en unos 11 kilómetros. Pero creo que lo mejor para contarlo, va a ser copiar una especie de crónica que colgué en el foro del GGM en http://www.elatleta.com/. En unos minutos lo añado. Aviso que es un ladrillazo.



Recorrido del Faunia que hace con frecuencia el GGM

Foto tomada de la Web de Claudio (GGM)

Run&Run

Puntualizo: Claudio Luna Mansilla hizo los

101 Kilómetros de Ronda este año en 10 h. 10 m.

quedando en segundo lugar.

..................................

CRÓNICA DE UN ENTRENO CON EL GGM

MARTES 26 DE MAYO DE 2009

Empezaba agradeciendo a todo el GGM el placer de esas horas compartidas. Después, añadía...


Por fin conozco al menos las caras de la nueva generación
del GGM. Aunque por ser el primer contacto con ellos,
tal vez en la próxima ocasión no sepa muy bien quienes
son algunos de ellos.

Tengo cierta confusión de nombres y nicks del foro.
Ya iré poniéndome al día. Pero lo cierto es que el GGM
es ahora, tal vez más que nunca, un nutrido grupo de
gente genial y muy preparada. Gente que merece la pena.

¿Sabéis? Ha sido todo genial desde el inicio. Nos reunimos
12+1 corredores. ¡Un espectáculo digno de verse!

En lo personal, todo muy contradictorio. Pablo, pegado a mí
desde el principio, como siempre. Como la primera vez
que corrí con vosotros cuando os conocí. Pero toda la alegría
que tenía por el buen entrenamiento de la noche anterior,
se me fue a los pies cuando sentí que se me echaba encima
la pájara. Apenas al cuarto de hora de empezar. Iba bien.
Acababa de decirselo a Pablo 2 minutos antes. Pero 2 minútos
después, vi venir el desastre. Le dije a Pablo que no se
descolgara quedándose conmigo. Que se fuera y que ya os
seguiría como pudiera. Se resistió a hacerlo pero cedió.
Gracias Pablo, hiciste bien.

Tal vez me he equivocado de día. Era hoy cuando tenía
que haber ido con vosotros con la bici en vez de a pata.

Sentí que me faltaba fuelle. Ahora sé que no tengo ninguno.
Veo que me falta fondo. Ahora sé que no tengo fondo ninguno.
Me quedan muchos deberes por hacer. Ver mi pulso a más
de 180 cuando mi tope es 172, me hizo usar la cabeza y ponerme
a andar un rato hasta bajarlo a 145. A partir de ahí,
a ritmo de 3-2 y 4-2. 3 ó 4 minutos corriendo y 2 andando.
Aún así me puse a 180 un par de veces más.

Emilio, agradezco tus ánimos, pero en honor a la verdad
debo deciros que no he hecho el recorrido completo.
Al salir de Faunia volví a tirar por la recta de los 800
y a partir de ahí, regresé por el mismo camino que habiamos
hecho a la ida. De modo que ahí se me queda un pellizco del recorrido
que la próxima vez no pienso saltarme.

Pasada le recta de los 800 ya he ido de un tirón hasta
Pavones sin parar y bastante mejor que como estaba un
rato antes.

Pero por orgullo, lo he hecho hasta el final. Pensando
que al llegar a Pavones ya no estariais ninguno. Pero
me daba igual. Quería hacerlo. Tenía que hacerlo.
Y no fue así. ¡Claro que estábais! Y no algunos, sino todos.
El GGM espera, el GGM no deja tirado a nadie.
Como antaño, cuando en aquél primer entreno con vosotros
Emilio y alguno más regresó para atrás desde Pavones
a buscarme por haberme quedado tirado por culpa de los tendones de
mi pie que me obligaron a parar en Palomeras
sin poder dar una zancada sin sentir aquellos malditos
pinchazos que acabaron conmigo y con mis ilusiones.

Gracias a todos y cada uno porque me habéis hecho
pasar unas horas geniales de trote. He aprendido muchas
cosas de esta experiencia. Una de ellas, el recorrido
completo de Faunia que siempre fue un misterio para mí.
Y eso no es poco. Ahora ya sé donde encontraros si os
tengo que buscar alguna vez.

Pablo, una cosilla, a ver si me dices donde están las
fuentes esas porque no he visto ninguna. La boca seca
todo el tiempo.

Y que sepáis que esto no me ha asustado. Al revés.
Pienso repetirlo a la mínima oportunidad que tenga.
Ojalá que sea en mejores condiciones para no defraudar.
Sobre todo a mí mismo. Es cuestión de tiempo. Lo sé, Claudio.

Perdón por el ladrillazo, pero la ocasión lo merece.

Echaré de menos una cosa: la foto. Hubo foto y no hicimos
ninguna. Una pena.

En mi crono, esta sesión duró 1h 10 m.

Un fortísimo abrazo ilusionado para tod@s.